Ingredientes
Para 2 unidades
- Helado de chocolate 200 ml
- Harina de repostería con levadura incluida60 g
- Azúcar glasé 10 g
- Leche 30 ml
Dejamos derretir el helado y lo repartimos entre dos tazas, llenándolas hasta la mitad (no más). Mezclamos la harina con el azúcar glas y removemos hasta integrar bien. Podemos usar harina de trigo y añadirle una cucharadita de levadura o impulsor químico. El resultado será el mismo.
Agregamos dos cucharadas de la mezcla de harina y azúcar en cada taza y removemos bien hasta obtener una mezcla homogénea. En este punto, la masa es espesa y pegajosa, eso es perfectamente normal, de modo que la aligeramos con una cucharada de leche (en cada taza). Removemos de nuevo y ya tenemos nuestra masa lista, que no deberá nunca alcanzar el borde de la taza o se nos saldrá con la cocción.
Podemos agregar tropezones a la masa para aportar una textura diferente al bizcocho. Yo no lo he hecho, pero queda muy bien incorporar pepitas de chocolate, trocitos de galleta, almendra granillo, nueces troceadas o cualquier cosa que os guste y que tengáis a mano. La cuestión es probar hasta encontrar la combinación que os funcione mejor.
Una vez lista nuestra masa, con o sin tropezones, llega el momento de la cocción. Para ello utilizamos el microondas, donde introducimos las tazas, ubicándolas en el centro del plato, y programamos un minuto y medio a máxima potencia. Transcurrido este tiempo, retiramos las tazas. Dejamos reposar y atemperar antes de servir.
