Cheesecake salado

 CHEESECAKE SALADO CON TOMATES CONFITADOS
 Dificultad: Fácil
 Horneado: 75 mins
 Tiempo: 100 mins (aprox) 
Raciones: 10 personas

 INGREDIENTES
 Para la base
 200 gr de galletas saladas
 100 gr de mantequilla
 Unas hojitas de tomillo
 Unas hojitas de romero

 Para el relleno
 500 gr de queso mascarpone
 120 gr de queso parmesano rallado o en polvo
 120 ml de crème fraîche (o nata para cocinar)
 2 huevos L
 Una pizca de sal
 Una pizca de pimienta

 Para los tomates confitados
 500 gr de tomates cherry variados
 30 ml de aceite de oliva
 Un chorrito de vinagre balsámico
 Una pizca de sal
 Una pizca de pimienta
 Unas hojitas de tomillo
 Unas hojitas de romero

 CÓMO SE HACE
Comenzamos con la base de galletas saladas. Para hacerla, en una trituradora o batidora, trituramos las galletas hasta que se hagan polvo.

- Añadimos las hierbas aromáticas y volvemos a batir.

- Añadimos la mantequilla derretida poco a poco, mezclando hasta que veamos que se convierte en una arena más compacta. 

- Cubrimos la base de nuestro molde. Yo he usado uno alargado, pero podéis usar redondo o el que más o guste. Metemos en la nevera al menos 10 minutos.

- Vamos con los tomates confitados. En una fuente pequeña, de horno, vamos a colocar los tomateros previamente lavados. Yo he cortado la mitad en dos trozos, para tener enteros y medios.

- Añadimos todos los demás ingredientes y mezclamos bien. Reservamos.

- Seguimos con el relleno. Precalentamos el horno a 180º.

- En un bol amplio mezclamos el queso con los huevos hasta conseguir que estén bien integrados. 

- Añadimos entonces la crème fraîche, la sal, la pimienta y el queso parmesano y mezclamos bien hasta que esté todo bien integrado y tengamos una masa homogénea.

- Preparamos una bandeja honda, con borde, y ponemos nuestro molde y la fuente con los tomates para confitar. Llenamos la bandeja de agua para hacerlo todo al baño maría dentro del horno. De esta forma se nos va a secar mucho menos el cheesecake dentro del horno.

- Horneamos durante 15 minutos a 180ºC y después bajamos la temperatura a 120ºC y lo dejamos 60 minutos más. Estad atentos para que no se os queme la parte de arriba. Si veis que va cogiendo color, lo tapamos con papel de plata.

- Pasado el tiempo, dejamos reposar una hora dentro del horno mientras baja la temperatura, con la puerta entreabierta. Sacamos los tomates. Dejamos enfriar por completo

- Una vez pasado este tiempo, metemos en la nevera al menos 6 horas. Yo la he dejado toda la noche.

- Servimos a temperatura ambiente (sacándolo media hora antes de la nevera) y acompañado de los tomates cherry confitados (incluso del jugo que ha sacado, que está espectacular) y alguna hierba aromática.


¡A disfrutar!

 TRUCOS Y CONSEJOS 
 Podemos utilizar el queso que queramos: más fuerte, más suave... o incluso jugar con diferentes quesos y capas.
 Podemos añadir nueces o cualquier fruto seco al relleno para darle un toque diferente.
 Podemos usar las hierbas aromáticas que más nos gusten, pero con romero y tomillo queda de fábula.
 Podemos servirlo templado o un pelín caliente, incluso podemos añadir queso rallado al final y gratinarlo, le dará un toque crujiente fantástico. ¡Viva el queso!
Podemos usar cualquier verdura para confitar, no solo tomates cherry. Le daréis un toque diferente y original.