Para hacer las crêpes, mezclamos 125 g de harina con dos huevos usando las varillas. Después vamos incorporando poco a poco 250 g de leche y 25 g mantequilla derretida y un pellizco de sal. Dejamos reposar la masa durante media hora en la nevera. Después, sacamos la masa y la dejamos a temperatura ambiente mientras se calienta la sartén.
Cuando la sartén esté muy caliente, echamos un poco de mantequilla y lo extendemos por la sartén. Después echamos un cucharón de masa en el centro y lo extendemos moviendo la sartén hasta que se cubra el fondo. Esperamos a que se dore y se empiece a despegar por los extremos y le damos la vuelta. Repetimos hasta acabar toda la masa, apilando las crêpes una encima de otra. Una vez hechas, se pueden congelar.
Preparamos el relleno friendo el puerro muy picado, añadiendo cuando esté blandito la pechuga de pollo cortada en trocitos y los granos de maíz. Cuando la pechuga cambie de color, añadimos una cucharada de harina y removemos.
Después vamos añadiendo la nata para ligar todo el relleno como si estuviéramos haciendo una bechamel y añadimos la sal y la nuez moscada apagando seguidamente el fuego. Dejamos enfriar ligeramente y utilizamos el relleno para cubrir la mitad de cada crêpe, doblándola sobre sí misma.
