Carquinyolis

Los carquinyolis son una especie de biscotes duros con almendras, muy habituales en la provincia de Girona y el resto de Cataluña. Tienen un parecido con los biscotti amargos italianos y lo habitual es hacerlos y guardarlos para cuando apetecen porque duran unos cuantos días en perfecto estado. Puedes tomarlos con el café, acompañando un postre o con cualquier disculpa porque una cosa está clara: están buenísimos.

Ingredientes para hacer 20-24 unidades

  • 150 g de harina, 80 g de almendras puestas en remojo, 2 huevos (uno de ellos para barnizar), 90 g de azúcar, 10 g de levadura química tipo Royal, canela, un chorrito de licor Ratafia o Jagermeister, una pizca de sal
Los carquinyolis se hacen habitualmente con almendras sin pelar puestas en remojo durante unos 20 a 30 minutos. También se pueden preparar con avellanas o con otros frutos secos que os gusten o con mezcla de varios -nueces, avellanas y almendras, por ejemplo-.
Mezclar todos los ingredientes en un bol -menos un huevo- hasta que la masa resultante no se pegue demasiado. Añadir las almendras escurridas y mezclar ligeramente para que queden bien repartidas en la masa. Precalentar el horno a 180º 
Extender la mezcla en una bandeja de horno forrada con papel sulfurizado o con un silpat formando una especie de barra de pan de unos 5 cm de ancho. Barnizar con el otro huevo batido y hornear. Al hornearse, la masa subirá y se ensanchará un poco.
Tras 15 minutos de horneado, la barra tendrá un aspecto de pan tostado. Sacar la barra del horno y cortarla en rebanadas de un cm y medio de ancho aproximadamente y volver a hornearlas colocando las rebanadas tumbadas sobre la bandeja hasta que los carquinyolis queden secos.