Exprimimos el zumo de las naranjas, pasamos por un colador para retirar las posibles pieles y reservamos. Pelamos la cebolla y cortamos en juliana. Limpiamos el solomillo, retirando los tendones con un cuchillo bien afilado. Cortamos en medallones de unos dos centímetros de grosor. Salpimentamos y enharinamos ligeramente.
Calentamos un poco de aceite en una sartén y marcamos los medallones de solomillo a fuego fuerte, un minuto -o menos- por cada lado. Retiramos y en la misma sartén pochamos la cebolla a fuego suave, añadiendo un poco más de aceite para que no se pegue al fondo. Cuando comience a volverse traslúcida, después de unos ocho o nueve minutos, sazonamos y colocamos los medallones de cerdo encima. Regamos con el zumo de naranja y dejamos cocer, tapado, durante 10 minutos.
Transcurrido este tiempo retiramos la carne, trituramos la salsa y la pasamos por un chino fino. Devolvemos la salsa a la sartén y cocemos a fuego fuerte durante cinco minutos para que espese. Probamos el punto y salpimentamos si fuera necesario. Podemos espesar la salsa con un poco de harina de maíz y darle un punto cremoso añadiendo un poco de nata líquida, pero esto es opcional. Servimos los medallones con la salsa por encima y la guarnición que más nos guste.
