Calentamos un poco de aceite de oliva en una cacerola, añadimos la cebolla, el apio y la zanahoria picados y rehogamos a fuego medio durante 8-10 minutos o hasta que las verduras estén tiernas.
Añadimos la carne de ternera y la panceta picada. Rehogamos durante unos 15 minutos o hasta que haya adquirido un ligero tono dorado, al tiempo que removemos con el dorso de una para que la carne no se apelmace y quede suelta.
Transcurrido este tiempo inicial de cocción, calentamos la leche y la añadimos poco a poco a la salsa. Semi tapamos la cacerola y cocemos a fuego suave 45 minutos más o hasta que la leche se haya absorbido completamente, removiendo de vez en cuando. Añadimos el resto del caldo si fuera necesario aligerar la salsa, algo que dependerá de los gustos de cada cual y del uso que se le vaya a dar