Apfelstrudel, de restos


Ingredientes

Para 6 personas
  • Manzana 
  • Uvas pasas sultanas 15 
  • Huevo 
  • Harina de repostería 75 g
  • Azúcar 2 cucharadas para el relleno y otras 3 para el bizcocho
  • Azúcar glasé 
  • Canela molida 1/2 cucharada
  • Levadura química una cucharadita
  • Ron moreno un buen chorro
  • Mantequilla 25 g
  • Pan rallado dos cucharadas
  • Yogur natural 
  • Nueces 
  • Leche 100 ml

Si tenemos las sobras del apfelstrudle por haber hecho con anterioridad aquella receta, tenemos mucho trabajo ya adelantado. A título aproximado, en los ingredientes he calculado que ha sobrado más o menos la mitad de los que utilicé para hacer el strudel. 

Si hacemos la receta partiendo desde cero, comenzamos dejando en remojo las pasas con el ron y dorando el pan rallado en una sartén con la mantequilla. Luego mezclaremos todos los ingredientes en un bol donde dejaremos que maceren durante 1 hora para que se intensifiquen los sabores.

Para hacer nuestro bizcocho húmedo, batimos los 2 huevos con el yogur y 3 cucharadas azúcar hasta hacer una crema ligera y homogénea. Añadimos la harina, la levadura y las nueces, y cuando todo esté bien integrado, añadimos el contenido del bol de las manzanas, pasas y demás ingredientes del relleno.

Una vez mezclado todo, podemos hacer bizcochos húmedos individuales utilizando un molde de muffins o cápsulas de magdalenas o utilizar un molde flanero, para hacer un bizcocho como el de la portada. Horneamos a 180ºC durante unos 15 minutos, hasta que la superficie del bizcocho húmedo esté con un color dorado.

bizcocho humedo de strudel de manzana

Si queremos, podemos espolvorear con azúcar glace y un poco de canela para llevar a la mesa. El resultado es un bizcocho húmedo con porciones de fruta entre la masa, con una textura entre pudding y flan y con todo el sabor del apflestrudle que seguro que os gustará descubrir.

    

Con qué acompañar el bizcocho húmedo de apflestrudle

Este bizcocho húmedo de apfelstrudle es estupendo tanto para tomar a la hora del postre acompañado con una bola de helado, como para merienda, sirviéndolo en este caso con un té suave o un café calentito. A diferencia del strudel de manzana, está más rico una vez frío. Y además aprovechamos las sobras, que no hay que tirar nada.



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Cristian Cortez H