Nada es más fácil que esta receta de bizcocho de yogur, siempre que os acordéis de las medidas 1, 2, y 3, aplicadas a los ingredientes ordenados alfabéticamente. En un bol ponemos el contenido de un vasito de yogur -yo lo prefiero natural pero también podéis hacerlo con yogur sabor limón- y añadimos tres huevos, una medida de aceite de girasol y dos medidas de azúcar. Batimos bien.
Por otro lado, mezclamos la harina -3 medidas del vasito de yogur- con la levadura y removemos para que se distribuya de modo homogéneo. Ayudados de las varillas, vamos incorporando poco a poco la harina sobre el bol con el resto de ingredientes, dejando que se forme una masa mientras batimos y añadimos la harina según se va incorporando. Si queréis que vuestro bizcocho tenga más sabor cítrico, podéis añadir la ralladura de un limón.
Entre tanto, habremos precalentado el horno a 180ºC durante unos diez minutos y habremos untado con mantequilla un molde de bizcocho. Ya solo falta volcar la masa en nuestro molde y dejar que se hornee sin abrir la puerta del horno durante 35 minutos. Es importante no abrir para que no baje la temperatura en el interior del horno y no caiga nuestro bizcocho.
Transcurridos 30 minutos podemos abrir rápidamente y verificar el punto de cocción metiendo una brocheta de madera en la masa para comprobar si sale limpia o sucia. En el primer caso, nuestro bizcocho estará listo. Si sale algo sucia, esperamos otros cinco minutos y después apagamos el horno.