Ponemos la mitad de la masa en la base del molde y extendemos la mitad de las láminas de manzana, espolvoreamos con cincuenta gramos de azúcar y canela al gusto. Tapamos con el resto de la masa y colocamos el resto de la manzana por encima. Horneamos durante cincuenta minutos aproximadamente. Dejamos enfriar en el molde.
La tarta sueca de manzana se espolvorea con azúcar glas en el momento de servir. Si os gusta la manzana con un toque más caramelizado podéis, en vez de escaldarla, saltearla en una sartén con un poco de mantequilla y azúcar.
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